Misión

Misión de la Escuela San Juan de Kronstadt

La Escuela San Juan de Kronstadt fue fundada en 1969 en el sector de El Arrayán, originalmente bajo el nombre de Escuela Básica Particular N.° 629 San Juan de Kronstadt. Su creación surgió como respuesta a la necesidad de brindar educación a las niñas internas del Hogar San Juan de Kronstadt y a los hijos e hijas de trabajadores de la comunidad local, entre ellos asesoras del hogar, jardineros y cuidadores de parcelas.

La iniciativa nació gracias al compromiso de la Madre Julia George Hazbun Zarzar, religiosa de origen palestino, quien impulsó la creación de un colegio sin fines de lucro y abierto a la comunidad. A esta labor se sumaron el sacerdote Benjamín Wosniuk Moroz, la Madre Naima Ioanna Yaghnam Khoury y otras religiosas y colaboradores que compartían el deseo de ofrecer educación a quienes más lo necesitaban.

Para hacer realidad este proyecto, la comunidad organizó diversas actividades de recaudación de fondos, como ventas de pan y otros productos, además de recibir aportes de benefactores nacionales e internacionales. Gracias a este esfuerzo colectivo se inició la construcción de la escuela.

El primer año escolar comenzó en 1969 con apenas dos salas de clases y con las hermanas religiosas desempeñándose como docentes. Desde sus inicios, la escuela se caracterizó por un ambiente sencillo, cercano y profundamente comprometido con la formación humana y valórica de sus estudiantes.

La institución fue puesta bajo la protección de San Juan de Kronstadt, quien da nombre a la escuela y cuyo legado espiritual ha inspirado su labor educativa durante más de cinco décadas, manteniendo hasta hoy su compromiso con la inclusión, el servicio a la comunidad y la formación integral de niños y niñas.

Proyecto Educativo

El proyecto curricular de la Escuela San Juan de Kronstadt promueve una educación integral e inclusiva, centrada en el bienestar, desarrollo y aprendizaje de cada estudiante. Su propuesta pedagógica favorece ambientes acogedores y seguros que estimulan la curiosidad, la creatividad, la autonomía y la confianza, respetando la diversidad de necesidades, culturas e intereses presentes en la comunidad educativa.

La escuela impulsa aprendizajes significativos que fortalecen el desarrollo personal, social, emocional y académico, incorporando valores como el respeto, la solidaridad, la justicia, la tolerancia y el cuidado del medio ambiente. Asimismo, fomenta el uso de la tecnología como herramienta de apoyo al aprendizaje y promueve una estrecha colaboración entre la familia, la escuela y la comunidad.

A través de una gestión educativa en constante mejora, busca garantizar una enseñanza de calidad, acompañando a los estudiantes en el desarrollo de habilidades, actitudes y valores que les permitan desenvolverse de manera autónoma, responsable y comprometida con su entorno.

Proyecto PIE

La escuela cuenta con proyecto PIE en donde los y las estudiantes con necesidades educativas permanentes y transitorias son acogidos, acompañados y ayudados a adecuarse y alcanzar objetivos y metas importantes. Los principales focos del proyecto son brindar una atención de calidad a las y los estudiantes, apoyándolos de manera integral en sus procesos de aprendizaje mediante el trabajo colaborativo del Programa de Integración Escolar (PIE) y el vínculo que se establece con las y los docentes del establecimiento, el cual constituye un eje central para el logro de aprendizajes. Esto permite favorecer el desarrollo de aprendizajes acordes a sus necesidades educativas, respetando sus ritmos y procesos de adquisición, a través de la implementación de adecuaciones curriculares tanto de acceso como de contenido, contribuyendo así a la eliminación de barreras dentro del aula.

Vinculación con las familias

La Escuela San Juan de Kronstadt promueve una alianza activa entre la familia y la comunidad educativa, reconociendo a los padres y apoderados como actores fundamentales en el proceso formativo de los estudiantes. Para ello, fomenta el compromiso con el Proyecto Educativo Institucional, la participación en actividades escolares, el acompañamiento de los aprendizajes y el fortalecimiento de hábitos de estudio y valores.

Asimismo, la escuela mantiene una comunicación permanente y oportuna con las familias a través de reuniones, entrevistas, talleres formativos y diversas instancias de participación, favoreciendo el trabajo colaborativo entre docentes, apoderados y equipos de apoyo.

Esta relación se sustenta en el respeto mutuo, la corresponsabilidad educativa y la construcción de una comunidad acogedora que contribuya al desarrollo integral de niños y niñas.